Se sabía que iba a ser un partido especial en lo que se refiere a la gente. Y lo fue, sin ningún lugar a dudas. Colegiales venía de jugar contra Independiente un match histórico, se medía ante Platense (con todo lo que ello significa para Vicente López) en un encuentro que no era televisado y aparte se jugaba en Munro un día feriado por la tarde. Quizás el tremendo calor o las amenazas constantes de lluvia podrían producir una merma en la asistencia de público pero finalmente eso no ocurrió. En total, unas 3300 personas le dieron a Malaver y Posadas un marco que hace rato no tenía.
Para empezar las menciones al partido del miércoles anterior, los jugadores de Cole entraron a la cancha con una bandera que decía "Mil gracias por el apoyo", mientras la voz del estadio le agradecía a la gente que fue a Salta a ver el encuentro. Totalmente abarrotada estaba la tribuna popular que da espaldas a la calle Malaver. Allí sobresalía una bandera enorme con la leyenda "Munro Argentina" y la más conocida "La banda del Loco Pocho". No faltaron, como de costumbre, los insultos a Excursionistas, San Miguel y Defensores de Belgrano. En el costado de la cabecera local que da a Natalio Querido se ubicó la barra de Platense, que hizo el viaje tanto de ida como de vuelta en tren desde las estaciones Aristóbulo del Valle a Munro. Gritaron los goles, tiraron varios "uuuu" cuando su equipo estaba cerca del gol y tanto antes como después del partido entonaron a dúo con la gente de Cole "El que no salta es de Tigre y Paternal". Un detalle a tener en cuenta: También había hinchas (y periodistas) de Platense en otros sectores de la cancha y también gritaron los dos goles de su equipo de manera bastante efusiva, desde aquí no somos amigos de ninguna prohibición pero sería coherente que se ubiquen todos los visitantes juntos o que en la segunda rueda pase exactamente lo mismo cuando Colegiales sea deba ir a la General Paz.
La tribuna lateral no se mostró tan llena de entrada, pero con el correr de los minutos en el primer tiempo sí terminó teniendo un marco acorde a las circunstancias y muy superior al que habitualmente tiene. Lo más destacado de este sector de la cancha fue un trapo con la leyenda "Guayma$$$ ladrón de ilusiones" en relación al árbitro que le dio dos penales a Independiente en el 4-0 sobre Cole en Salta. Además, en una de las tantas muestras de garra de Héctor Buzzi tirándose al piso para marcar a un rival, parte de la tribuna estalló al grito de "Oléeee (4) Pacooo (2)" agradeciendo el esfuerzo del ex volante de Chacarita. Además, al igual que el resto de la cancha, aplausos para los jugadores tanto antes como después del partido pese al gol visitante a pocos minutos del final. Por último, y al igual que en todos los partidos, insultos variados al árbitro (sobre todo en algunas jugadas que perfectamente se podría haber cobrado penal) y al juez de línea que se mueve por ese sector del campo.
Por último, la platea. Al igual que los otros dos sectores locales lució un marco muy mejorado en relación al que habitualmente muestra, pero acá el público era más surtido que en el resto de la cancha y también incluía una enorme cantidad de periodismo (tanto de Platense como neutral). La gente de Cole que estaba en esta parte de la cancha aplaudió mucho a los jugadores y también cuando se leyó el comunicado agradeciendo la ida de la gente a Salta. Insultos para Pablo Dóvalo en jugadas puntuales, para el entrenador visitante Nardozza cuando se fue expulsado (curiosamente también por insultar al árbitro) y presencias de ex jugadores de Cole como Lucas Díaz Canevaro y Sergio Luque que redondearon un marco que la cancha entera de Colegiales tardará mucho tiempo en olvidar.
Leonardo Chianese
Para empezar las menciones al partido del miércoles anterior, los jugadores de Cole entraron a la cancha con una bandera que decía "Mil gracias por el apoyo", mientras la voz del estadio le agradecía a la gente que fue a Salta a ver el encuentro. Totalmente abarrotada estaba la tribuna popular que da espaldas a la calle Malaver. Allí sobresalía una bandera enorme con la leyenda "Munro Argentina" y la más conocida "La banda del Loco Pocho". No faltaron, como de costumbre, los insultos a Excursionistas, San Miguel y Defensores de Belgrano. En el costado de la cabecera local que da a Natalio Querido se ubicó la barra de Platense, que hizo el viaje tanto de ida como de vuelta en tren desde las estaciones Aristóbulo del Valle a Munro. Gritaron los goles, tiraron varios "uuuu" cuando su equipo estaba cerca del gol y tanto antes como después del partido entonaron a dúo con la gente de Cole "El que no salta es de Tigre y Paternal". Un detalle a tener en cuenta: También había hinchas (y periodistas) de Platense en otros sectores de la cancha y también gritaron los dos goles de su equipo de manera bastante efusiva, desde aquí no somos amigos de ninguna prohibición pero sería coherente que se ubiquen todos los visitantes juntos o que en la segunda rueda pase exactamente lo mismo cuando Colegiales sea deba ir a la General Paz.
La tribuna lateral no se mostró tan llena de entrada, pero con el correr de los minutos en el primer tiempo sí terminó teniendo un marco acorde a las circunstancias y muy superior al que habitualmente tiene. Lo más destacado de este sector de la cancha fue un trapo con la leyenda "Guayma$$$ ladrón de ilusiones" en relación al árbitro que le dio dos penales a Independiente en el 4-0 sobre Cole en Salta. Además, en una de las tantas muestras de garra de Héctor Buzzi tirándose al piso para marcar a un rival, parte de la tribuna estalló al grito de "Oléeee (4) Pacooo (2)" agradeciendo el esfuerzo del ex volante de Chacarita. Además, al igual que el resto de la cancha, aplausos para los jugadores tanto antes como después del partido pese al gol visitante a pocos minutos del final. Por último, y al igual que en todos los partidos, insultos variados al árbitro (sobre todo en algunas jugadas que perfectamente se podría haber cobrado penal) y al juez de línea que se mueve por ese sector del campo.
Por último, la platea. Al igual que los otros dos sectores locales lució un marco muy mejorado en relación al que habitualmente muestra, pero acá el público era más surtido que en el resto de la cancha y también incluía una enorme cantidad de periodismo (tanto de Platense como neutral). La gente de Cole que estaba en esta parte de la cancha aplaudió mucho a los jugadores y también cuando se leyó el comunicado agradeciendo la ida de la gente a Salta. Insultos para Pablo Dóvalo en jugadas puntuales, para el entrenador visitante Nardozza cuando se fue expulsado (curiosamente también por insultar al árbitro) y presencias de ex jugadores de Cole como Lucas Díaz Canevaro y Sergio Luque que redondearon un marco que la cancha entera de Colegiales tardará mucho tiempo en olvidar.
Leonardo Chianese

Objetivo el comentario Leo,comparto
ResponderEliminarpocho ortiba sos la paloma de la paz fantasma
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