lunes, 14 de noviembre de 2011

Cole 2 - Temperley 0: El Pantallazo

Sin televisación en directo y jugando de local un domingo soleado, era una oportunidad más que interesante para que el hincha de Colegiales estuviera en Munro. Y la gente volvió a hacerse presente en masa en el duelo ante Temperley para darle su apoyo al entonado conjunto que dirige Atilio Svampa. En total, unos 1700 "Tricolores" bancaron a Cole este domingo.

Como siempre, el sector desde donde partieron casi todos los cánticos fue el de la barra, donde se dieron cita unas 600 personas. El clima empezó a hacerse sentir con el partido ya comenzado pero fue constante, aún cuando en gran parte del segundo tiempo el encuentro no contagió en lo más mínimo debido a la poca resistencia que ofrecía Temperley. Cole ganaba fácil, pero la gente nunca dejó de alentar al equipo propio y de pegarle a los ajenos: En este caso a Defensores de Belgrano por el clásico que se viene el próximo sábado y, sobre todo, a Independiente bajo el ritmo de "Solo le pido a Dios" con el "porque en Salta lo cog...a Independiente". Además, no faltaron los históricos cánticos contra San Miguel, Excursionistas y Tigre. Con la victoria ya consumada en el final, muy buena despedida.

El sector de la lateral tuvo una tarde más tranquila de lo habitual, quizás también por la misma tranquilidad del partido que no incentivó a muchos insultos a árbitros, rivales y demás. Unos 600 "Tricolores" poblaron el ancho de la cancha que da a Natalio Querido y apoyaron al equipo, con mayoría de familias y socios. De a ratos, la gente se acopló a los cánticos de la barra y terminó despidiendo bien al equipo, en un sector donde los trapos y muchas camisetas pusieron un interesante colorido.

La platea albergó a unas 500 personas tanto en los asientos como alrededor de la misma abajo. Aquí hubo mucha presencia de periodismo partidario de Temperley, con una de las mayores concurrencias del torneo al tradicional lunch que en el entretiempo se le sirve a la prensa. Los insultos de los plateístas fueron, casi todos, para los defensores de Temperley cuando abusaban de la violencia en algunos casos, no tanto para el técnico visitante ni el árbitro. Dentro del rubro personalidades que se hicieron presentes en este sector podemos resaltar a un viejo ídolo de Cole (Pablito Cameroni) y a un espía inesperado (Emiliano Díaz, el hijo de Ramón, técnico de Independiente). Al igual que en el resto del estadio, buena despedida tras la victoria.

Generalmente no acostumbramos a hablar de los visitantes en esta sección, porque con la prohibición a su concurrencia masiva, casi siempre se acerca un puñadito a la tribuna "Libertarios Unidos" que no se manifiesta demasiado y mira el partido con tranquilidad más allá de algún grito de gol o insulto al árbitro de turno. Pero en este caso la gente de Temperley escapó a la regla, no tanto por el número de gente que se acercó a Munro sino porque se la agarró duro con los jugadores y el presidente Morrone tras el partido. Con cánticos como "jugadores, la con... de su madre" o hasta un botellazo con destino al sector donde estaba el presidente no pasaron inadvertidos y reflejan el mal momento de Temperley.

Leonardo Chianese   

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