Lo primero que hay que mencionar de Temperley es que recientemente cambió de entrenador. Los resultados le dieron la espalda a Guillermo Duró en el comienzo de campeonato y el ex técnico de Deportivo Cuenca de Ecuador dejó su cargo antes de terminar siquiera la primera rueda del certámen. La idea de la dirigencia era contar con Ricardo Rezza debido a su gran labor en el último año al mando de Villa San Carlos, pero el rubio no quiso agarrar el banco de suplentes, llegando en cambio como mánager y dejando en el banquillo a un hombre de su confianza: Adrián Adrover.
Este ignoto entrenador asumió por primera vez un plantel luego de ser durante mucho tiempo ayudante de Rezza y en el debut le tocó un escollo difícil: Comunicaciones en casa. A priori, mantuvo la postura táctica que había impuesto Duró en el comienzo del año: Un 4-4-2 con poco juego, mucha búsqueda por los laterales y la ineludible y traicionera idea de llenar de centros el área rival buscando la aparición de Mariano Campodónico.
Línea por línea, y arrancando desde el arco, nos encontramos con un Alejandro Medina afianzado en el puesto luego de la partida de Crivelli a Gimnasia de Jujuy. No es imbatible ni mucho menos, pero es uno de los puntos fuertes de Temperley y seguramente costará bastante poder hacerle un gol.
En el sector defensivo, una línea de cuatro jugadores compuesta por Víctor Guiñazú, Andrés Manzanares, Francisco Martínez y Leandro Witoszynski. En este caso, y a la hora de hablar de la marca, el referente ineludible es Manzanares, firme en el juego aéreo y por abajo, además de tener presencia en el área contraria en pelotas detenidas, seguramente estará bien cerca de Ángel Vildozo. En lo que hace a los laterales, Guiñazú es más bien de marca, mientras que es posible que Witoszynski se proyecte más al ataque ya que incluso es volante de orígen.
El mediocampo tiene a Agustín Campomar, Carlos Keosseián, Marcos Giménez y Sebastián Souto. Por la derecha, cuidado con Campomar que tiene penetración en el área contraria y llegada al gol. Por izquierda, Souto también puede aparecer como opción a espalda de las subidas de Barale. El doble cinco, bastante combativo, tiene en la garra charrúa de Keosseián a su punto más alto a la hora de recuperar el balón. No es Temperley un equipo que cuente con un enganche clásico en el plantel.
Por último, la ofensiva. Una simple ojeada del plantel nos hace dar cuenta que Temperley cuenta con cuatro jugadores que cualquier equipo quisiera tener en la categoría: Mariano Campodónico, Ezequiel Cérica, Juan Pablo Rial y Sergio Marclay. Con Duró de técnico jugó bastante Marclay, mientras que Adrover optó por el tándem Campodónico - Rial en su debut, con Cérica siempre como opción desde el banco. La idea es muy sencilla en este caso y consiste en que Rial corra todo el frente de ataque intentando desbordar y tirar centros para que el interminable Campodónico deposite alguno en la red.
Leonardo Chianese

No hay comentarios:
Publicar un comentario