Nadie lo dice pero es fácil imaginar que llegar donde se llegó no hubiera sido fácil si no era por el apoyo incondicional de Félix Luis Ramos y Ricardo Pabón, Atlético Colegiales no hubiera sido lo que fue. La empresa constructora que estos amigos tenían por aquellos años, era la usina generadora de la concreción de cuanto proyecto se barajara en el seno de la comisión directa que se renueva parcialmente de acuerdo a sus estatutos.
Tampoco los quieren hacer aparecer como si ellos fueron los únicos que hicieron “algo por el club” sino pero las evidencias son notorias. Hinchas, allegados y vecinos consultados señalan que las obras se hicieron en otros tiempos y que si no fuera por la dupla Ramos-Pabón y un selecto grupo de dirigentes, el club no existiría, lo que hace más valedera la afirmación.
Actualmente don Ricardo Pabón trata de minimizar los hechos y dice; “Eso es un detalle de poco importancia, lo importante era que se trabajaba a través de las subcomisiones de fútbol, de fiesta, de bochas y de ciclismo, el trabajo era en conjunto y mancomunado, cada disciplina tenía una subcomisión que los reunía para trabajar, los socios, -tuvieron casi 900- aportaban lo suyo, algunos tenían campos y cada vez que le pedíamos una vaquillona, no dudaban ni un minuto, nuestra empresa apoyaba y colaboraba en lo que podía, no quiero aparecer como que Félix Luis Ramos y Ricardo Pabón fueron los hacedores del club, bajo ningún punto de vista”. Señala con sinceridad.
“Bocha” Sáenz dice; “Para nosotros el apoyo de Ramos y Pabón fue fundamental engrandecieron el club, y fue muy conocido en el medio, en cada actividad que se concretaba, trabajaban los dirigentes y la recaudación era volcaba en obras, había muchas manos colaboradoras, era impresionante. La única diferencia era la subcomisión de fútbol que todo lo que generaba era para ellos porque es una actividad que muchas veces da perdida, consume mucho esfuerzo y dinero”.
Don Ricardo Ricardo agrega; “Cada vez que queremos hacer obras tenemos que estar sin jugar al fútbol un par de años. En 1983, nos toco la mala suerte o no, de descender, teníamos buenos jugadores pero nunca terminamos de armar el equipo y así nos fue en lo deportivo, pero para la parte institucional sirvió muchísimo porque hicimos esa tribuna” y señala con su mano izquierda una mole de cemento y hierro de varios metros de altura que en sus entrañas guarda el espacio suficiente para habitaciones calefaccionadas y baños individuales con duchas de agua fría y caliente las que sirven de concentración y vestuarios”.
Lamentablemente y por razones no especificadas, la pileta de natación quedó inutilizada, la cancha de básquet al aire libre es obsoleta y los tradicionales bailes familiares quedaron en el olvido. Solo vive el fútbol. La propiedad muestra el paso del tiempo, la falta de mantenimiento es evidente pese al esfuerzo de sus actuales dirigentes que buscan soluciones a corto plazo.
Pabón dice que las comodidades del “Felix Luis Ramos” –que tiene riesgo por aspersión- es para unas 4.500 personas, le sigue la cancha de Jorge Newbery,. “La nuestra es la más grande de Villa Mercedes. Cuando participamos en los torneos ofíciales de AFA, agregábamos tubulares con tablones que tenemos en los galpones guardados para esas ocasiones”.
Atlético Colegiales tiene su sede social en avenida Mitre al 1700 de Villa Mercedes, la propiedad de dos plantas con una supericie de 12x23 se encuentra alquilada por diez años a una empresa de casinos (vence en noviembre de 2011) por cuya razón la institución no tiene sede oficial, en su interior se encuentran los archivos, documentación, fotografías, trofeos y muebles a los que no tienen acceso.
“Cometimos un error al firmar el contrato de alquiler –dice “Bocha” Sáenz, secretario de la institución, firme una documentación la que no mire con detenimiento, sin querer estábamos cediendo por 10 años la sede del club cuando en realidad lo que queríamos alquilar eran el sótano para deposito, cuando nos percatamos del error, era demasiado tarde, ahora debemos esperar hasta fin de año para volver a tomar posesión de la misma, creí que el presidente por aquel entonces sabía lo que hacía y yo confié en el. Son cosas que pasan, ahora es tarde para los lamentos”.
Dicen que esa propiedad se adquirió con mucho esfuerzo. “Armamos un equipo de fútbol de barrio para participar, pero también hacíamos peleas en las esquinas de Zabala Ortiz y avenida Mitre donde había unos galpones viejos que utilizábamos para ese fin, logramos préstamos personales en el Banco Provincia (hoy Supervielle) donde nuestros codeudores eran los propios dirigentes, gracias a ese aval y los ahorro, se pudo comprar. Agregan que también eran propietarios del viejo y desaparecido cine Astral pero esa propiedad se vendió para pagar los premios de una rifa que habían quedado pendientes, un tema urticante del cual los dirigentes actuales no quieren hablar mucho, pero señalan; “ese hecho nos causo un daño y un dolor muy grande, hubo un juicio de por medio que ganó el club pero la otra parte se declaró insolvente y volvimos a foja cero, todo fue a pulmón, como debe ser”. Señalan con resignación.
Atlético Colegiales es una de las instituciones señeras de la provincia de San Luis, por sus filas pasaron excelentes jugadores y mejores personas, pero su época de gloria fue en la década del ’80, más precisamente en 1987 cuando conformó un verdadero equipazo que lo integraban entre otros Raúl Tamagnone, Emilio “El Huevo” Lucero, Bartollucci, Blas Fernández, Orozco, Bautista (El Nene” o Tarzan” como se lo conoce), D’Andrea, “El Pampa” Rosane, “El Gringo” Del Trecco, Daniel Orós, Riquelme, el sanjuanino Fornari y Jorge Lucero, el técnico era Juan Felipe Barroso, jugaron en La Pampa, en Santa Fe con El Trébol y Arroyo Seco, en Córdoba, Mendoza, con Sportivo de San Francisco de Córdoba y Estudiantes de Río Cuarto. Tampoco se quieren olvidar de jugadores como Garay o el hijo de Dardo Araniz que jugó en Chacarita y del propio “Pocho” Barroso que dejaron bien representado al club.
¿Cómo nace el nombre de Colegiales?, “Nunca se supo a ciencia cierta, unos le querían poner Racing, otros Boca y así sucesivamente pero aparentemente se instituyo a Colegiales presumiblemente por la proximidad del Hogar Escuela Almirante Brown, pero eso tampoco es oficial, no se sabe de dónde nació originariamente su nombre”.
Actualmente Colegiales juega en el torneo de primera división “A”, esta medio perdido en la mitad de la tabla de posiciones pero es uno de los animadores del certamen organizado por la Liga Mercedina de Fútbol con un equipo netamente amateur.
“Nuestro futuro es simple y sencillo, hemos pasado momentos buenos y malos como todo club, es la triste realidad que vive el fútbol de nuestro país. Tenemos varias divisiones y luchamos para sobrevivir, caminamos institucionalmente con lo que hay, nuestros equipos son amateur y las otras actividades como por ejemplo; hockey, voley o pelota al cesto son recreativos y no federativos, una parte del club esta alquilada a la Universidad Católica de Cuyo que nos genera ingresos y que nos sirve para pagar impuestos, nadie nos debe ni demos nada, nuestro futuro pasa por vivir el día a día. No nos queda otra.
El dato
Los dirigentes decidieron honrar la memoria de Félix Luis Ramos poniéndole su nombre al estadio. Ramos junto a Ricardo Pabón fueron los hacedores de todas las obras del club Colegiales.
Fuente: El Diario de la República