Cole venía de obtener un triunfo rutilante en Lomas de Zamora, además jugaba de local un fin de semana (cosa que no es poco en los tiempos que corren) y el clima estaba ideal para ir a ver fútbol. Con todos estos factores a favor, era de esperar que se diera una de las mejores convocatorias en el torneo al estadio de Munro. Unos 1350 hinchas le dieron su apoyo al equipo de Atilio Svampa ante Acassuso.
La cabecera de la barra albergó a unas 500 personas en su totalidad. El horario del partido no ayudaba demasiado para que el clima estuviera armado de antemano pero con el correr del primer tiempo la hinchada de Cole se juntó y los cánticos empezaron a darle sonido futbolero a la tarde de Munro alrededor de los veinte minutos de la etapa inicial. Como es costumbre, muchísimas banderas, no solo en la parte de la tribuna sino a lo largo de gran parte de la cancha. A la hora de alentar no se perdonó a los rivales clásicos y también hubo apoyo a los jugadores con el "ponga huevo que ganamo" cuando Cole buscaba el gol en el segundo tiempo.
La lateral ex visitante también tuvo una de sus mejores tardes, reuniendo a unos 500 hinchas a lo largo de toda la extensión de la tribuna. El línea que se mueve por ese sector y el árbitro Meineri fueron los blancos preferidos a la hora de los insultos, aunque tampoco se le tuvo piedad a Marcelo Espina en los minutos finales de la tarde cuando hacía alguno de los típicos cambios que son apenas para que corra un poco el reloj. Estallido de bronca sobre el final por el gol anulado a Cristian Vergara pero digna despedida, reconociendo el esfuerzo de los jugadores al igual que la tribuna cabecera con aplausos.
La platea reunió a unas 350 personas entre hinchas de Cole, periodistas y gente neutral del ambiente que va a ver un poco de fútbol. Se sabe que es la parte más "quejosa" de la cancha y era de esperar que se le diera durísimo a Meineri tras el gol anulado que justo coincidió con la finalización del cotejo. También estuvo un ex Cole, Diego Cisterna, con quien dialogamos tras el partido y cuya nota tendremos en www.aquicole.blogspot.com en el transcurso de la semana.
Leonardo Chianese
La cabecera de la barra albergó a unas 500 personas en su totalidad. El horario del partido no ayudaba demasiado para que el clima estuviera armado de antemano pero con el correr del primer tiempo la hinchada de Cole se juntó y los cánticos empezaron a darle sonido futbolero a la tarde de Munro alrededor de los veinte minutos de la etapa inicial. Como es costumbre, muchísimas banderas, no solo en la parte de la tribuna sino a lo largo de gran parte de la cancha. A la hora de alentar no se perdonó a los rivales clásicos y también hubo apoyo a los jugadores con el "ponga huevo que ganamo" cuando Cole buscaba el gol en el segundo tiempo.
La lateral ex visitante también tuvo una de sus mejores tardes, reuniendo a unos 500 hinchas a lo largo de toda la extensión de la tribuna. El línea que se mueve por ese sector y el árbitro Meineri fueron los blancos preferidos a la hora de los insultos, aunque tampoco se le tuvo piedad a Marcelo Espina en los minutos finales de la tarde cuando hacía alguno de los típicos cambios que son apenas para que corra un poco el reloj. Estallido de bronca sobre el final por el gol anulado a Cristian Vergara pero digna despedida, reconociendo el esfuerzo de los jugadores al igual que la tribuna cabecera con aplausos.
La platea reunió a unas 350 personas entre hinchas de Cole, periodistas y gente neutral del ambiente que va a ver un poco de fútbol. Se sabe que es la parte más "quejosa" de la cancha y era de esperar que se le diera durísimo a Meineri tras el gol anulado que justo coincidió con la finalización del cotejo. También estuvo un ex Cole, Diego Cisterna, con quien dialogamos tras el partido y cuya nota tendremos en www.aquicole.blogspot.com en el transcurso de la semana.
Leonardo Chianese

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