domingo, 10 de julio de 2011

Esta semana en la vida Tricolor: 10/7

Estamos atravesando la semana que va del 10 de julio al 16 de julio y pasaron cosas durante estos siete días en la historia del Club Atlético Colegiales. La que nos ocupa en el día de hoy fue el sábado 10/7/1999, fecha en la que uno de nuestros mejores equipos de los últimos tiempos alcanzaba la final previa a la gloria.

El Cole de la temporada 1998-1999 viene siendo figurita repetida dentro de estas historias de momentos malos y buenos que pasaron en la vida del club de Munro. Es que aquel equipo de Salvador Pasini salió desde lo más bajo de la tabla y llegó al punto máximo a través de los octogonales que brindaban un segundo ascenso directo. Pero para lograr la vuelta a la B primero debería eliminar a Atlético Campana en la semifinal, a cuyo partido de vuelta se arribaba con la tranquilidad que brindaban la buena racha y un 2-0 en el cotejo de ida disputado en Malaver y Posadas.

El asunto, se podía pensar de antemano, no iba a ser nada fácil. Tampoco imposible porque Colegiales estaba en un momento más que positivo y además había obtenido una victoria clara de local en la cual había demostrado superioridad sobre su rival. Pero se sabe que dentro del mundo de la C, Villa Dálmine no suele ser un hueso fácil de roer y menos lo era por aquellos tiempos. Con mucha gente alentándolo y una base histórica de jugadores que se conocían bien, el dueño de casa iba a buscar los dos goles de luz que le posibiliten meterse en la gran final.

Colegiales así y todo era el candidato a clasificar. Si dijimos que el local tenía mucha gente a su favor, también una gran cantidad de público se acercó hasta Campana para darle el apoyo al "Tricolor". Y el equipo de Pasini no tardó en darle la razón a los que fueron a alentarlo confiando en el pase a la final porque apenas habían pasado veinte minutos del comienzo del partido cuando César Adrián Velárdez anotaba el 1-0 parcial para la visita. El penal convertido por el "Negro" dejaba a Cole aún más tranquilo ya que el dueño de casa tendría que anotar ni más ni menos que tres goles para eliminarlo.

Setenta minutos tendría Atlético Campana para lograr esa hazaña. No estuvo lejos, pero tampoco cerca. El "Viola" logró un tanto que decoró el score final en 1-1 pero la final ya se empezaba a palpitar en Munro y alrededores. Seguramente aún perdura en los muchos que estuvimos esa tarde en la tribuna visitante del bonito estadio campanense las fotos de los jugadores subidos al alambrado festejando con la parcialidad "Tricolor" ese nuevo paso hacia la gloria.

Recuerdos que, ni vos si estuviste allá en Campana aquel sábado ni yo, vamos a olvidar.

Leonardo Chianese

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