Estamos atravesando la semana que va del 24 de julio al 30 de julio y pasaron cosas durante estos siete días en la historia del Club Atlético Colegiales. La que nos ocupa en el día de hoy fue el sábado 24/7/1999, fecha en la cual se jugó uno de los seis partidos más gloriosos de la historia de nuestro amado club.
Antes de empezar a contar cosas que tengan que ver con ese torneo en general o con ese partido en particular, quiero comentarles algo más personal. A mis 30 años actuales, les comento que iba muy salteado a ver al "Tricolor" a la cancha en mis épocas de niño, siendo que recién empezé a ir solo a los estadios en la temporada 1998-1999 cuando uno va terminando el secundario y las cosas en la vida empiezan a cambiar desde todos los ángulos. Por eso quizás este torneo es tan particular para mí y voy a ser muy poco objetivo para hablar de este equipo que fue y es el mejor que haya tenido Cole en su historia desde mi óptica. Y probablemente también lo sea en el futuro a medida que pasen los años.
Ya hablando un poco más de lo que ahora nos ocupa, hay que decir que Cole ganó 1-0 el partido de ida disputado en cancha de Platense con gol de Gabriel Kinjo y llegaba a la revancha sabiendo que el empate lo devolvía a la Primera B Metropolitana. Una hermosa y soleada tarde era el marco perfecto para que la cancha de Almirante Brown nos diera eso que tanto esperábamos. Isidro Casanova reventaba y el esperando partido estaba por empezar.
Ituzaingó tenía que buscar de cualquier manera la victoria porque de lo contrario sumaría otra final perdida a una historia que por ese entonces era bastante amplia en ese sentido (incluyendo derrotas recientes en cotejos definitorios ante Flandria o General Lamadrid por ejemplo). Cole sabía que tenía las de ganar, hace seis meses que venía muy aceitado en su funcionamiento colectivo y además empatando subía a la B. De esa manera empezó el cotejo con algunos minutos de estudio hasta que rápidamente vinieron las emociones.
Gabriel Kinjo a los 20 minutos y César García a los 22 le aplicaron dos tremendos mazazos a Ituzaingó y adiós partido. Faltaban alrededor de setenta minutos para que el conjunto del Oeste intente dar vuelta la historia, su obligación era anotar tres goles para ascender pero ni siquiera pudo lograr uno. El tiempo fue pasando, el reloj se iba transformando cada vez más en el mejor amigo de Colegiales y además el equipo sabía lo que hacía adentro de la cancha para lograr su objetivo. Sin mayores problemas, pasó el tiempo, Cole ganó 2-0 y logró con increíble facilidad quedarse con ese triunfo y también con la soñada vuelta a la B.
Hora de recordar al "Negro" Sergio Maciel y sus atajadas con alguna que otra falla de esas inolvidables, las subidas de César García, los penales de Loto, la solvencia de Colman, el histórico Valdez que escribía otra página de gloria en Cole, otro viejo gladiador como "Quique" Palacio, la voz de mando de Velárdez en el círculo central, el aporte en el medio de Asula o Moya, la magia de Koegler, los goles y la entrega total del "Japonés" Kinjo, el también goleador Sergio Ré y por supuesto el aporte del resto. Todos dirigidos por un Eduardo Emilio Delgado que en el comienzo del certámen no le encontró la vuelta a la cosa y fue reemplazado por un Salvador Pasini que supo llegarle con su estilo a los jugadores y los llevó a la gloria.
Salud Colegiales, motivo de alegría o de llanto, presente en las buenas y en las malas en la vida de quienes te amamos. Por días como aquel 24/7/1999 del cual hoy se cumplen doce años es que sos parte fundamental de la vida de todos nosotros.
Leonardo Chianese
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